jueves, 19 de junio de 2008

Fruta prohibida


Lujuria, otra vez

Deseos sexuales, infernales o celestiales
Qué Dios podrá condenarme a vivir deseando
La fruta prohibida?

Qué Dios entonces me ha condenado a la lujuria?
A la pasión prohibida?
A la negligencia de vida?

Dios que estas en los cielos
Compréndeme, ilumíname
O eliminame

Moro
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