martes, 1 de julio de 2008

¿Empresa Privada, baluarte de un gobierno de izquierda?

Mauricio Funes,
¿La empresa privada será un baluarte de tu gobierno?


Ayer charlaba con un buen amigo politólogo, graduado con honores de una de las mejores universidades californianas, y me preguntaba si creo en pajaritos preñados. Y no me queda de otra que responder que creo en los prodigios de la ciencia; en la creatividad del hombre, y en los regalos divinos que se traducen en milagros, para nuestro corto entender. Entonces sí creo en la preñez de un colibrí, si y solo si, es la voluntad del hombre hacerlo y mostrarlo al mundo.


Entonces creo que la empresa privada puede ser el baluarte de un gobierno de izquierda en El Salvador. De hecho creo que si alguien me pregunta cuál es mi tendencia política, debo decir primero que esta se define por mis criterios de justicia social, no digo que sean los mejores, pero son al menos los que deseo para mi, y para el resto de los salvadoreños, y seres humanos. Y si eso no es suficiente, diría que soy de izquierda progresista, si es que esa corriente existe, y si no la debo crear personalmente; o si alguien quiere me puedo definir como capitalista con sentido humano. Ese mismo amigo me dijo que eso no existe; y en ese preciso momento recordé que las utopías son aquellas cosas que nadie ha hecho.

Creo en la empresa privada tanto como en la justicia social, igualdad de oportunidades para todo un pueblo, y sobre todo en el bienestar de los ciudadanos de un pueblo; creo además en la participación democrática de los pueblos para elegir su destino, con libertad; y creo en la supresión de la explotación del hombre por el hombre. Creo que en un país que se diga o declare democrático, debe haber comida para todos.

Pero esa comida va en función de lo que el individuo geste para sí mismo; donde la nada y la miseria no sean permitidas. No acosta de los otros, ni a costa de otro. Pero como una obligación del estado, proveer lo mínimo para vivir y no como lo único o lo igual para todos.

Creo en la libertad del hombre para decidir, y con ello para escoger y forjar su destino, participando activamente en la escritura del guión de su vida. Eso significa que creo en la libertad de empresa; en los emprendedores individuales, pero también en los emprendimientos comunitarios. Donde sin duda no habrá iguales beneficios para todos, pero al menos debe haber algo para todos, en función de su esfuerzo y su dedicación. Pero donde todos sean tomados en cuenta.

Creo que en El Salvador el gobierno, ya sea de izquierda o de derecha, debe procurar impulsar la empresa privada; hacerla eficiente y productiva, eficaz y sobre todo humana. Una empresa privada donde la brecha salarial entre los diferentes niveles sea amplia, pero no injusta, donde un obrero tenga la dicha y la fortuna de tener un salario digno, que le permita proporcionar con base a su esfuerzo, una mejor calidad de vida a su familia. Y con ese salario tenga la libertad de decidir; pues cuando no lo puede hacer; cuando no puede decidir, deja de ser libre y se convierte en esclavo. De la empresa, del hambre, del estado o de la sociedad.

Deseo que en El Salvador, se desarrolle una empresa privada que permita las oportunidades, y no progrese con base a vicios o favoritismos partidarios, o peor aún, con base en la explotación del ser humano y de su mano de obra; El Salvador se ha convertido en una nido de dueños de negocios, que distan de ser empresarios, pues lo único que hacen es explotar y aprovecharse de la necesidad de la gente.

Espero que Mauricio Funes, y el FMLN, sean como lo que necesita El Salvador, para encontrar un país digno de invertir en él, y al mismo tiempo que ofrezca buenos negocios, para aquellos que saben que cuando el pobre tiene más, el rico tiene mucho más. Ese es el caso de los Estados Unidos de América.

Entonces, si un día tengo la oportunidad de preguntar a Mauricio Funes, le preguntaría si la empresa privada puede ser un baluarte de su gobierno. Y no dudo que Mauricio y el FMLN, han comprendido la importancia de esta y que de hecho, la empresa privada es un baluarte de su gobierno.

Ejemplos mundiales de esto son: Grupo Bimbo, Microsoft, Google Inc. Y más, ¿por qué no lograr eso en la mayoría de empresas salvadoreñas?. Eso es parte importante del próximo gobierno, eso es parte de la inversión del Estado Salvadoreño.

Bimbo, en México se considera una empresa incluyente, y como tal desarrolla esfuerzos a fin de ser considerada como una Empresa que valora y coloca a la persona como el propósito fundamental de su Filosofía Empresarial. Pero esos esfuerzos van más allá de la simple consideración, al hecho real y tácito de la acción.

Esta no es una campaña a favor de esa empresa, y Bimbo, es aún sujeto de mejoras, como todo en la vida; sin embargo, he escuchado de viva voz a sus directivos, a sus accionistas, a sus obreros y es un ejemplo digno de imitar y tratar de mejorar; es un ejemplo de lo que se puede hacer en América Latina.

Esto no se trata de política, ni de izquierdas, ni de derechas, y mucho menos de partidarismos, se trata de la gente, de la razón de ser de nosotros los seres humanos. Espero que con el gobierno de Mauricio Funes, se desmitifique nuestro continente.



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