sábado, 21 de noviembre de 2009

Donde encontrar la paz, según mi abuelo, un viejito de Apaneca




El papá de mi papá, bueno mi abuelo paterno, es un viejito, de esos mu sabios, sabio por naturaleza, un señor de esos de Apaneca, allá en las alturas de Ahuachapán, un viejito acostumbrado a la paz del pueblo, a la tranquilidad del cafetal.

Un día lo escuche diciéndole a don Chepito que estaba equivocado; le decía algo así:

Cuando yo estaba chiquito, don Mauro contaba este cuento:

El cacique de Apaneca hablaba con tres ancianos, y uno a uno de estos le decía,

don Mauro, cuando yo ya no aguanto a mi mujer, ni a los cipotes, y quiero estar en paz, me voy pa´l cerro.


El otro dijo casi de inmediato:  cuando yo quiero estar en paz, yo me voy a caminar solo al trigal; (ojo en Apaneca antes se cultivaba trigo); finalmente el último decía:

Cuando yo quiero estar en paz, yo me voy pa' la laguna verde.

Don Mauro guardó silencio un momento, uno no muy largo y respiró profundamente, y dijo:

Aunque un hombre se valla al último rincón del mundo, a estar solo, no encontrará la paz, si no la lleva dentro de sí mismo.

Recuerda encontrar la paz en ti, primero.

2 comentarios :

Anónimo dijo...

Eso me pasó a mi, por mucho tiempo iba y venía y no me sentía bien en ninguna parte, hasta que comprendí que el problema era que yo no tenía paz interior, por ende, no me sentía bien en ningun lugar...

No es fácil.... Nuestros viejitos son muy sabios, no olvidemos aquello de que "más sabe el diablo por viejo que por diablo...."

Gracias por el post....


Mireya

Unknown dijo...

Hola Mireya

Muchas gracias por tus comentarios, realmente si, la paz, el amor, la iluminación, todo esta dentro de nosotros.

Y dicen que hasta el mundo material que proyectamos.

Un abrazo
Moro