jueves, 22 de octubre de 2009

Las Maras ¿el único problema de El Salvador?



Leía con tristeza, con mucha tristeza, la nota periodística sobre la muerte de Ezequiel Cruz Villegas. Este niño de apenas 14 años, un talentoso miembro de la sinfónica juvenil, fue asesinado de múltiples disparos: según la Prensa Gráfica 25 orificios de proyectil entre entrada y salida, en el lugar del hecho 14 casquillos percutidos, en teoría el sicario se equivocó de persona.


Fácil, simple y sencillo, asesino y pen.. torpe para hacer su trabajo.

Más allá de cualquier ironía me embarga la impotencia, la desolación y la frustración; mi filosofía de amor se desvanece por momentos y me hace repudiar a aquellos que quizá puedo juzgar más fácil, por su apariencia, su conducta o sus hechos, o todo junto; y se me olvida que también son hijos de Dios.

Me refiero a los mareros, a los integrantes de las mal llamadas maras, pues la mara era el grupo de amigos íntimos, muy buenos cheros con los que uno podía divertirse sanamente.

De cuando en cuando me digo la única manera de acabar con este asunto es eliminando de la faz de la tierra y de la historia su existencia; tener un poder mágico y desaparecerlos, borrarlos y eliminarlos de raíz, su recuerdo, su historia y su existencia.

Si esa fuera la solución, la muerte y aniquilación del 100% de los mareros, yo tomaría la responsabilidad moral y espiritual sobre el hecho; pero ¿es ese el único problema de El Salvador?; ¿son las maras las responsables de todos los delitos que se comenten en nuestro país?

Quizá por ignorancia, quizá por que San Google no me ha ayudado, no conozco a ciencia cierta el porcentaje de delitos cometidos por los mareros; sin embargo y de acuerdo a algunos vídeos que una televisora española publicó, Las Maras Quieren Negociar, el porcentaje es relativamente pequeño en comparación al 100%.

La guerra, 20 años de mal gobierno de ARENA, la migración hacía Estados Unidos, la globalización, el hambre o lo que quieran generó las maras. ¿Importa que las generó?, y la única respuesta es un SI rotundo, para evitar que se sigan generando más y más salvadoreños "desechables".

Pero entender que pasó, que las generó no bastará para solucionar la situación; ¿La Pena de Muerte?, el exterminio legal o ilegal de los mareros, ¿eso solucionará el problema?; lamentablemente pienso que no; y GRACIAS A DIOS tampoco, pues son hijos amados de Dios, a pesar de sus crímenes y asesinatos.

El problema de El Salvador es mucho más complejo que las maras, el problema es un sistema de justicia ineficiente y ineficaz, un cuerpo de seguridad vandalizado por los gobiernos anteriores, policías mal pagados y corruptos, la violencia institucional de la PNC en contra de todo aquel que no es protegido de alguien, la corrupción en todos los ámbitos de la sociedad y más allá y más difícil la pobreza, la ignorancia y la falta de valores morales en nuestra sociedad.

Los mareros son parte importante del problema, casi tanto como la cortina publicitaria que mantuvo ARENA de este problema, para desviar la vista de los salvadoreños de cosas más importantes, pero que más importante que la vida que te la pueden arrebatar. Sin embargo hay muchos más criminales que los mareros solos.

Más que solo señalar el problema, desde este blog, un blog lleno de nostalgia por mi patria, lleno de soledad y quizá carente total de peso en cuanto a propuestas y soluciones; para mi querida tierra, pedacito de este mundo donde viven algunos de mis seres más amados, propongo desde la ignorancia jurídica, pero con el ferviente deseo que la paz reine de verdad en mi El Salvador y que las cosas se solucionen:

  1. Declarar estado de excepción por calamidad nacional (antes de que El Salvador se convierta en un Estado Fallido)
  2. Revisión del sistema judicial para excepcionar los artículos que no permiten juzgar a menores por los delitos que cometen.
  3. Que toda persona, independientemente de su edad, sea juzgado de acuerdo al delito que cometió como adulto
  4. Una depuración de jueces, fiscales y Policía Nacional Civil
  5. La creación de un sistema de sueldos, salarios y prestaciones dignas para los integrantes de la PNC, no solo de corto plazo; fondos especiales para vivienda, ahorro, educación, etc.
  6. Condiciones de trabajo dignas para los miembros de la PNC
  7. Un sistema alterno de justicia eficaz y oportuno que condene con penas de cárcel a todo funcionario público que participe en actos de corrupción
  8. Instaurar el trabajo forzado para delitos como Homicidio, Violación, Robo con Violencia, Portación Ilegal de Armas de Fuego, Secuestro, Lesiones y otros.
  9. Establecer presupuesto cero para alimentación de presidarios, condenados o no, y generar centros de trabajo en las instalaciones penitenciarias, donde cada reo generé los ingresos suficientes para su alimentación, salud, vestuario y el pago de las instalaciones y logística que requiera su internamiento.
  10. Crear programas de reinserción social efectivos, rehabilitación penitenciaria
  11. El aislamiento total de la sociedad de aquellos reos condenados por delitos graves durante el 50% del tiempo de su condena.
  12. Buscar los recursos internacionales para que en el corto plazo se pueda realizar todo esto; los salvadoreños solos no podemos salir adelante con este problema; nos ha superado.
Estos puntos, insisto, en su mayoría serán "jurídicamente" ignorantes; pero son situaciones que podrían coadyuvar a la solución de un problema que "jurídicamente", nos tiene al borde de la aniquilación de la sociedad salvadoreña.

Finalmente, desde mi punto de vista, las maras son un problema, no el único problema, y más aflictivo quizá es que son la punta del iceberg del verdadero problema salvadoreño.
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