jueves, 7 de mayo de 2009

El Crimen del Padre Alberto Cutie, ¿es un crimen contra Dios?

En Frijolitos Salvadoreños hemos tomado seria nota sobre lo que catalogamos como el CRIMEN DEL PADRE ALBERTO CUTIE. Creo que no podemos quedarnos sin decir nada. Es imposible para mi espíritu callar, no puedo pasar por alto este acontecimiento. Y debo preguntarme si los actos del Padre Alberto son una afrenta contra Dios, o contra la iglesia.

Pero más allá de esto preguntarme si la iglesia representa a Dios.

Al Padre Alberto, si se lo pudiera decir, hermano usted actuó solo siguiendo una semilla de amor puesta por Dios el Padre en su corazón, amar a una mujer, amar desde el punto de vista romántico, es una expresión divina, es un mandato de su creador y el mío.

Antes que nada exponer los hechos, para ello he tomado referencia de sitios de Internet.

El website de People en Español menciona que John C. Favarola, arzobispo de la arquidiócesis de Miami declaró:

"Estoy profundamente apenado por las noticias en torno al padre Alberto Cutié", escribió "En nombre de la iglesia de Miami, pido disculpas a los feligreses de la parroquia de San Francisco de Sales –donde el padre Cutié sirve como administrador–, a los oyentes y patrocinadores de Radio Paz y Radio Peace, y a toda la arquidiócesis",

Según la revista en las imágenes, que fueron tomadas en días diferentes, el padre Alberto aparece muy sonriente jugando, besando y abrazando a una mujer –quien según informa la agencia Notimex es su amante– e incluso, en un momento, la carga en su espalda.

Pero seguramente lo que más impactará a los feligreses es que, en una de las fotografías, el sacerdote introduce su mano en el bikini inferior de la mujer.

Favarola menciono: "El padre Cutié hizo una promesa de celibato y se espera que todos los sacerdotes cumplan esa promesa con la ayuda de Dios", afirmó el arzobispo. "Las acciones del padre Cutié no pueden ser aprobadas, pese al buen trabajo que ha hecho como sacerdote. En este momento, pido de todos sus oraciones".

Por otro lado el padre Alberto en su Website dice:

DECLARACIÓN DEL PADRE ALBERTO CUTIÉ

Ante Dios - lleno de amor y misericordia - y ante toda nuestra comunidad, quiero pedir perdón si mis acciones les han causado dolor y tristeza. Desde mi ingreso al seminario a los 18 años, el sacerdocio me ha traído gran alegría. Les aseguro que mi servicio y dedicación a Dios continuarán intactos. Doy gracias a Dios por la compasión y el apoyo humano que he recibido en el día de hoy de tantas personas en nuestra comunidad, especialmente mis feligreses y oyentes de nuestras emisoras. Sólo pido sus oraciones y apoyo.

Ahora, una vez expuestos algunos puntos paso a analizar la situación del Padre Alberto.

En algunas ocasiones vi algunos de sus programas de televisión, donde él hablaba con mucho amor y conocimiento del tema de pareja. La única razón para poder hablar así era su conocimiento práctico del tema; eso lo hacía uno de los mejores consejeros sobre el tema. Eso lo hacía real, y no solo una persona con buenos propósitos y nada de sustento, como la mayoría de consejeros religiosos sobre el tema.

Ahora, eso nada tiene que ver con el "crimen que el cometió".

Su crimen ha sido seguir la naturaleza divina implantada por Dios en nuestro ser. El Amor por una persona, diferente a nosotros, nos hace más como Dios. Dios siendo Amor puro se complace con el amor entre los seres de la misma especie; y el amor de pareja es una de las máximas expresiones.

El celibato es una forma dogmática de irrespeto por parte de la iglesia a la naturaleza divina, a Dios mismo. El celibato es una idea concebida para fines poco espirituales, y si muy metálicos.

"Se prohibe el matrimonio a los sacerdotes, diáconos, subdiáconos, y monjes. También les prohibe mantener concubinas y la permanencia en sus casas de cualquier mujer diferente a las admitidas por los antiguos cánones. Los matrimonios en vigor de los clérigos son nulos de pleno derecho, y los que los hubiesen oficiado son declarados pecadores y obligados a confesión (Cánones 3 y 11). "

IX Concilio Ecuménico de la Iglesia Católica (1123)

La razón detrás de esta política que tomó la iglesia católica, para imponer esta prohibición se debió al hecho de que la institución de la iglesia católica debía mantener económicamente a sus sacerdotes y toda su familia. Además, del hecho de que cada edificación de las iglesias y sus bienes, quedaba a disposición de sus propios sacerdotes, la iglesia católica no podía hacerse de los bienes materiales que le pertenecían al sacerdote y su familia.

Con esta medida que fue impuesta por el concilio ecumenico de la iglesia Católica, la estructura del poder del vaticano, no solo logró reducir sus gastos, si no también incrementar sus capitales pasivos.

Entonces el crimen del Padre Alberto ha sido y es un crimen por seguir la naturaleza divina; entonces no es un crimen contra Dios, sino un crimen contra la iglesia.

La iglesia no representa legítimamente a Dios, quizá legalmente ante las leyes de los hombres, pero no según las leyes del amor.

La iglesia si representará a Dios, realmente, tendría que abolir muchas de sus "desfasadas" posiciones de la edad media. La iglesia si quiere prevalecer como una guía práctica, pero más que dogmática, amorosa de la relación de Dios con el Hombre, entonces debe cambiar. Dios no necesita intermediarios humanos para su relación con el Hombre; pero reconozco que la vida en comunidad es agradable y reconfortante.

La comunidad religiosa debe ser una que se tatué en la piel el amor, y limitar las expresiones de amor respetuso es atentar contra el amor.

El Arzobispo de Miami dice que el Padre Alberto falló a su promesa de celibato; hijole eso se ve muy mal; pero cualquier promesa hecha bajo mentiras, bajo coacción y peor aún con el amor dogmático del Padre y todos los sacerdotes a Dios, una fuerza superior, no pueden y no deben ser aprovechados por ninguna institución para sus fines maquiavélicos.

El Padre Alberto estaba relevado de ese juramento desde el momento que Dios no necesita el celibato de nadie; con esto no pretendo decir que el celibato sea malo, sino innecesario para relacionarse con Dios.

Desde el Amor de Dios en mí, mis sinceras felicitaciones al Padre Alberto Cutie por poner primero la ley de Dios, que la ley de la iglesia.

Hermano, para atrás ni para tomar impulso. No hay nada de que arrepentirse. Seguir los caminos de Dios no quiere decir sacrificio, quiere decir amor. Y muchas veces las expresiones verdaderas de amor se pueden confundir con el sacrificio por aquellos que no tienen la comprensión real del asunto.
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