viernes, 7 de enero de 2011

Tengo un sueño, un solo sueño, seguir soñando...


Soñar con la libertad,

soñar con la justicia,

soñar con la igualdad

y ojalá ya no tuviera necesidad de soñarlas.


Soñar a mi hija grande, sana y feliz;

volando con sus alas, sin olvidar nunca el nido.


Soñar con el amor, con amar y ser amado,

dando todo sin medirlo, recibiendo todo sin pedirlo.


Soñar con la paz en el mundo,

en mi país, en mi mismo,

y quién sabe cuál es más difícil de alcanzar.


Soñar que mis cabellos que ralean y se blanquean

no impiden que mi mente

y mi corazón sigan jóvenes

y se animen a la aventura,

sigan niños y

conserven la capacidad de jugar


Soñar que tendré la fuerza,

la voluntad y el coraje

para ayudar a concretar mis

sueños en lugar de pedir por

milagros que no merecería.


Soñar que cuando llegue al

final podré decir

que viví soñando y que

mi vida fue un sueño soñado

en una larga y plácida noche

de la eternidad.


Martin Luther King

Nota de Moro:

Me encanta el pensamiento de Luther King, sin embargo difiero un poquito en cuanto a los milagros, pues estos no se merecen, solo se reciben por ser Hijos de Quien Somos, Hijos de Dios.  Dios no ve si nos los merecemos o no, pues para Él Siempre somos dignos.

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