lunes, 25 de enero de 2010

Todavía es bien fácil echarle la culpa a ARENA

Tratando de ver un poco en retrospectiva mi última visita a El Salvador me ha llevado a pensar que es bien chiche (fácil) aún echarle la culpa a ARENA de muchas de las situaciones por las que pasa El Salvador.

Hace un par de días leía a Acosta Oertel comparando la popularidad de Saca con la de Mauricio Funes y decir que ambos tienen altos índices de popularidad pero la inseguridad en el país es gravísima. A Oertel se le olvida que quien gobernó es ARENA y no solo Antonio Saca, el partido que respaldo a Saca fue ARENA y al que querían llevar de presidente para un nuevo mandato era el ex jefe de policía; vaya que sin verguenzada decir que el FMLN es el culpable de la inseguridad; a Oertel se le olvida que el gabinete de Saca estaba compuesto por la militancia ARENERA.

Por otro lado, hoy leo que Funes dice que el FMLN actúo con doble moral ante la supresión del cargo fijo en la telefonía fija; y si bien el Diario de Hoy dice que dijo, no lo vi en las frases textuales, puede que ellos estén leyendo entre líneas o que no se haya publicado todavía ese expresión, muy grosera.

Esto me ha llevado a pensar que a 6 meses de gobierno de Mauricio Funes es bien chiche echarle la culpa a ARENA, y con lógica y razón, pues los altos índices de delincuencia y la desigualdad social son el producto de gobiernos ARENEROS y además de los gobiernos nefastos anteriores a ARENA que son parte de lo mismo.

El problema en El Salvador no es solo ARENA, es todo un sistema de valores y creencias, de compadrazgos y prebendas, donde el menos favorecido es el pobre, JUAN PUEBLO; si bien es cierto que todo mandatario debe ver el bosque más que solo un árbol, Mauricio Funes debe comenzar a mostrar sus dotes de estadista; pues se está echando encima a quien no debe, a quien lo llevo al gobierno, al FMLN, y como si esto fuera poco, la derecha sacará el mejor partido; ARENA está en crisis pero la derecha como tal sigue orquestando de manera magistral sus jugadas desde diferentes frentes.

Echarle la culpa a ARENA todavía es posible en el primer año, en el segundo y quizá hasta en un tercero, pero se va acercando el tiempo donde nuestro Presidente debe actuar, y no ser un jugador reactivo, sino más bien estratégico. Mauricio Funes, como ya otros dijeron, no debe dejar de escuchar al pueblo, que al fin y al cabo es quien pones los votos, los muertos y el sudor de la frente en cada día que pasa de su gobierno.

Echarle la culpa a ARENA servirá un tiempo, pero luego el pueblo es quien juzgará y todas las buenas intenciones se irán por el caño de las aguas negras, y comenzaremos a ver el resultado del pensamiento y acciones estratégicas del mandatario Funes. Creo que seguirle el juego a la derecha es un error; enfrentarse al FMLN es un error más grave para El Salvador, pero no escuchar al pueblo es darle el tiro de gracia a las esperanzas de nuestra nación.

Mauricio, ya te lo dijeron, no olvides escuchar al pueblo.

Pero más que escuchar al pueblo, vive y experimenta junto al pueblo sus necesidades y carencias, sus alegrías, y sus tristezas, pero no solo desde la silla presidencial, sino escuchando y vivenciándolo desde la calle, allá donde esta la gente que nunca es escuchada.  Analistas y empresarios tienen voz, y quizá hasta voto en las decisiones del gobierno de Funes, pero el pueblo, Mauricio, necesita de un hombre como tú, que pueda escuchar y sea sensible a las necesidades vitales.

No escuchar al pueblo, insistó, es darle el tiro de gracia a las esperanzas y sueños de millones de salvadoreños

Es triste pensar que la única oportunidad que el pueblo ha tenido se esté echando a la basura por no utilizar un poco de democracia interna, de humildad y sabiduría; pues la prepotencia no es, en muchos casos, la mejor forma de gobernar, pues el consenso y el apoyo de otros serán necesarios.

El ALBA no es un punto de honor, pero el honor está muy cerca de las palabras y expresiones de un pueblo que pugna, que llora y sueña un país mejor.

Mauricio Funes escucha a tu pueblo, el pueblo no es solo el FMLN, no es solo la empresa privada, el pueblo lo constituyen millones de salvadoreños. Las medidas populistas son al final malas, pero una oposición con boca de sapo es peor.

Políticos salvadoreños que verdaderamente quieren cambiar a El Salvador, si es que hay, hoy todavía es chiche (Fácil) echarle la culpa a ARENA, en dos o tres años eso será responsabilidad total y absoluta de ustedes.

Mauricio tiene mucho que hacer, quizá que aprender y mucho que mostrar, el pueblo se fijará en lo que muestre.
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